
La Fiscalía Suprema Especializada en Delitos Cometidos por Funcionarios Públicos, a cargo de Delia Espinoza, inició una investigación preliminar en contra de Patricia Benavides y su hermana, además de los jueces jueces Bacilio Cueva, María Vidal por los presuntos delitos de cohecho activo específico y cohecho pasivo específico, en agravio del estado. Los hechos se remontan a las investigaciones que efectuaba la Junta Nacional de Justicia contra Patricia Benavides. La entonces fiscal de la nación decidió acudir al Poder Judicial para obtener un fallo y obstaculizar los procedimientos en curso. El Ministerio Público de momento desliza que hubo un "presunto favorecimiento a la exfiscal de la nación, (Patricia) Benavides Vargas, en el proceso de amparo que inició ante el sexto justado constitucional de la Corte Superior de Justicia de Lima, contra la JNJ". Dicho sexto juzgado constitucional estaba nada menos que a cargo de la jueza Jacqueline Tarrillo, quien emitió fallos a favor de Patricia Benavides, en medio de serios cuestionamientos. Luego de la intervención a los asesores de la exfiscal de la nación se fue conociendo que hubo supuestas comunicaciones y coordinaciones para obtener fallos judiciales a su medida y bloquear así las investigaciones de la JNJ. "La investigada Patricia Benavides habría contado con la presunta colaboración de los investigados Bacilio Luciano Cueva Chauca y Enma Rosaura Benavides Vargas a fin de contactar a la investigada María Vidal (presidenta de la Corte Superior de Justicia de Lima), para que esta consiga que la jueza Jacqueline Rosanna Tarrillo Meneses declare fundada la medida cautelar a su favor", se lee en una comunicación de hoy del Ministerio Público.