
Tras negarse a la prueba de coordinación por parte de la policía de tránsito y tras pasar por el dosaje etílico, la exintegrante de Torbellino fue trasladada a la comisaría de Miraflores, hasta donde llegó su madre. La actriz decidió acogerse al principio de oportunidad, que es un mecanismo que permite el termino de un proceso penal previo acuerdo del detenido. Por tanto, Fiorella Cayo logró su libertad tras pagar la reparación civil correspondiente, la cual puede ser desde 1 hasta 2 UIT, dependiente del grado de alcohol que haya presentado. Ella se retiró en compañía de su madre y no brindó declaración alguna.