
Tras celebrarse un cumpleaños, el evento fue abruptamente interrumpido cuando el perpetrador lanzó un artefacto explosivo dentro del recinto, lo que causó destrozos significativos y desató el pánico entre los asistentes.
Según un despacho de Buenos Días Perú, el explosivo destrozó parte del piso, dejó esquirlas que perforaron las paredes y ventanas del local, y alcanzó incluso las rejas de seguridad. El sujeto, tras detonar el explosivo, huyó de la escena realizando disparos para disuadir cualquier intento de persecución.
Las autoridades policiales el atentado podría haber estado dirigido contra uno de los invitados al evento. Alternativamente, se especula que el local comunal podría ser objeto de extorsión. La investigación continúa, a pesar de que las cámaras de vigilancia de la municipalidad del Rímac no lograron captar el momento del ataque, pese a encontrarse operativas.
Vecinos del sector han manifestado su preocupación, especialmente debido al precario estado de un cercano puesto de auxilio rápido, que permanece abandonado. En respuesta al incidente, la Unidad de Desactivación de Explosivos (UDEX) acudió al lugar para garantizar la seguridad de los residentes y continuar con las pesquisas pertinentes.
Ocurre en un distrito donde hace dos meses el alcalde Néstor de la Rosa anunció la suspensión del servicio de Serenazgo por no poder pagar las remuneraciones y propuso una pollada ante la “insolvencia financiera o quiebra”. La autoridad indicó que, para superar la crisis, se necesitarían al menos 100 millones de soles como ‘salvavidas temporal’.