
El presidente de Ferrocarril Central Andino, Juan de Dios Olaechea, confirmó que los 90 coches de dos pisos y las 19 locomotoras donadas por la empresa estadounidense Caltrain llegarán a Lima en un plazo de cuatro meses. La maquinaria, valorada en más de 1,000 millones de dólares, se encuentra en perfecto estado, y se espera que los vagones estén listos para comenzar a operar en un plazo estimado de 18 meses, según explicó Olaechea en una entrevista.
Los trenes, aunque de segunda mano, tienen una vida útil de 40 años más, ya que estos vagones cuentan con una vida total de 80 años. De acuerdo con Olaechea, no será necesario desmantelar las unidades para su envío al Perú, ya que se transportarán directamente al país. Tras su llegada, se organizará una marcha blanca para que los limeños puedan conocer las nuevas unidades y evaluar su funcionamiento.
El proyecto para poner en marcha la ruta ferroviaria Lima-Chosica, que también conectará con el Callao, constará de tres fases. Primero se realizará la marcha blanca, luego se comenzará a operar sobre la vía férrea existente, y finalmente se instalará un sistema de control de trenes. Este sistema permitirá manejar el gran volumen de vagones diarios, mientras se avanzan los trabajos de construcción de la segunda vía férrea y la instalación de enrejado para mejorar la seguridad.
Olaechea también destacó que, si bien la puesta en marcha del nuevo sistema ferroviario está proyectada para dentro de 18 meses, el avance de las obras dependerá de la rapidez con la que se obtengan las autorizaciones y aprobaciones por parte de las autoridades responsables. Entre los principales actores involucrados en el proyecto se encuentran el Ministerio de Transporte, la ATU y la Municipalidad de Lima.
Además, se considera esencial la instalación de un enrejado a lo largo de la vía Lima-Chosica, un proyecto que avanza con el apoyo de la gestión anterior del Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC). Este enrejado permitirá que el tren opere de manera más segura, protegiendo a los pasajeros y evitando accidentes.
La donación de las locomotoras y coches fue celebrada el 16 de noviembre en una ceremonia presidida por el alcalde de Lima, Rafael López Aliaga, quien destacó que esta nueva infraestructura será clave para resolver el problema del caótico tráfico en la ciudad, al sustituir a una gran cantidad de buses y combis desordenadas. Se espera que el nuevo sistema de transporte beneficie a más de tres millones de personas, mejorando la calidad de vida de los habitantes del este de Lima.
El valor total de la donación, que incluye también repuestos, manuales técnicos y otros materiales necesarios para el funcionamiento de los trenes, es estimado en cerca de 2,000 millones de dólares. La iniciativa forma parte de un esfuerzo más amplio para transformar la movilidad urbana en Lima, en colaboración con el gobierno de Estados Unidos, bajo el marco de la APEC 2024.
El nuevo sistema ferroviario será una pieza clave del Proyecto de Ferrocarril de Pasajeros Este-Oeste de Lima, que busca movilizar hasta 200,000 pasajeros diarios, reduciendo significativamente el tráfico y la contaminación en la capital peruana.