
La presidenta Dina Boluarte no asistió al esperado foro “Diálogo por el Perú”, parte de la Conferencia Anual de Ejecutivos (CADE) 2024 en Arequipa. Su ausencia ha generado controversia, especialmente tras revelarse que su desaprobación entre líderes empresariales alcanza el 93%, según una encuesta de Ipsos Perú presentada durante el evento. Esta es la segunda vez consecutiva que Boluarte no acude al principal foro empresarial del país.
Según fuentes cercanas al comité organizador, la mandataria condicionó su participación al establecimiento de un formato que evitara preguntas de los asistentes, lo cual fue rechazado. El CADE se caracteriza por ser un espacio de diálogo entre empresarios y autoridades, y el formato contemplaba un intercambio abierto con el presidente de IPAE Acción Empresarial, Gonzalo Galdós.
El anuncio de su ausencia llegó a través de un comunicado oficial, justificando un cambio en su agenda para presidir una sesión extraordinaria del Consejo de Ministros. Sin embargo, diversos analistas consideran que la decisión responde al temor de enfrentar cuestionamientos ante un sector que ha manifestado su rechazo a la gestión del Ejecutivo.
La desaprobación de Boluarte entre empresarios se debe, en parte, a la percepción de inacción frente a problemas críticos como la corrupción, la inseguridad ciudadana y la polarización política. En la misma encuesta, el 83? los líderes consultados identificó la corrupción como el principal problema del país, seguido de la delincuencia con un 82%.
No solo la presidenta enfrenta una baja aprobación en este sector; el presidente del Consejo de Ministros, Gustavo Adrianzén, también registra un 91?desaprobación. Su antecesor, Alberto Otárola, gozaba de un respaldo del 43% en el CADE 2023, lo que evidencia una caída en la confianza hacia el actual gabinete.
La decisión de Boluarte de no asistir se suma a la cancelación del ministro de Economía, José Arista, quien también se excusó a último momento. Este hecho marca un precedente, siendo la primera vez en años que el Ejecutivo no está representado en el CADE, una plataforma clave para dialogar sobre las políticas económicas y sociales del país.
La ausencia gubernamental generó críticas entre los asistentes, quienes consideran el diálogo directo como un componente esencial del evento. Julio Velarde, presidente del Banco Central de Reserva, fue uno de los pocos funcionarios que participó, pero su intervención no logró cubrir la expectativa de un gobierno dispuesto a debatir con el empresariado.
Para los organizadores del CADE, la falta de compromiso del Ejecutivo con el foro refleja una desconexión entre el Gobierno y el sector privado en un contexto de creciente crisis económica y política. La presidenta Boluarte, mientras tanto, continúa enfrentando cuestionamientos sobre su capacidad para liderar el país en medio de este panorama adverso.