
La PNP ha intensificado el patrullaje preventivo tanto dentro como en los alrededores de las estaciones del Metro, con la colaboración de la Unidad de Desactivación de Explosivos (UDEX) y la Policía Canina. Estas medidas también incluyen el control de identidad de los pasajeros, así como la vigilancia de posibles objetos peligrosos.
La venta y transporte de productos pirotécnicos se incrementa durante las celebraciones de fin de año, lo que representa un peligro potencial para la seguridad de los usuarios del metro. En este contexto, las autoridades han destacado que está prohibido el traslado de estos productos en el tren eléctrico, y que los canes entrenados serán clave para detectar artefactos ilegales.
Desde la estación Gamarra, en La Victoria, la PNP y UDEX realizaron una feria informativa para concienciar a la población sobre los riesgos de los pirotécnicos. Además, el brigadier PNP Jorge Chávez subrayó que estos artefactos pueden activarse debido a la fricción, el calor o un golpe, lo que pone en riesgo a los pasajeros.
El comandante PNP Adolfo Aramburú advirtió que, según el Código Penal, el uso, transporte o venta de pirotécnicos puede acarrear penas de prisión de 4 a 8 años, e incluso de 5 a 10 años si se producen daños personales. Estas acciones de seguridad forman parte de la estrategia impulsada por el ministro del Interior, Juan José Santiváñez, para asegurar la tranquilidad de los ciudadanos y enfrentar la criminalidad.