
El ministro del Interior, Juan José Santiváñez, afirmó que no dejará su cargo a pesar de los limitados resultados obtenidos tras 60 días de estado de emergencia en 14 distritos del país. Esto contradice su promesa inicial de dimitir si las cifras de criminalidad no mejoraban significativamente.
Según Santiváñez, los resultados han sido "probablemente positivos", aunque reconoció que aún no son los esperados. Sin embargo, las cifras indican un aumento preocupante en asaltos, muertes violentas y ataques con explosivos, lo que ha generado críticas de varios sectores, incluyendo al alcalde de Magdalena, Francis Allison, quien señaló que “las cifras no son positivas”.
El estado de emergencia, que buscaba combatir la inseguridad, no ha logrado generar un impacto contundente en la percepción de seguridad ni en la reducción de los delitos, según especialistas y representantes de las comunidades afectadas. La falta de resultados palpables ha llevado a cuestionar la eficacia de la medida y la gestión del ministro.
A pesar de las críticas, Santiváñez defendió su gestión durante la ceremonia por el 164 aniversario de los Bomberos Voluntarios del Perú, anunciando una inversión de S/13 millones en equipos para 2025. También informó sobre una solicitud al Consejo Nacional de Seguridad Ciudadana para obtener S/1,800 millones destinados a renovar el parque automotor de los bomberos.
La permanencia de Santiváñez al frente del Mininter genera controversia en un contexto de creciente inseguridad. Los ciudadanos y autoridades locales demandan medidas más efectivas para frenar la ola de criminalidad y piden coherencia entre los compromisos asumidos y los resultados alcanzados.