
La población de Pomabamba, en Áncash, tomó una peculiar medida para expresar su descontento: obligaron al alcalde Salomón Ocaña a caminar por las calles vistiendo polleras y un sombrero típico. Este acto simbólico fue la respuesta al incumplimiento de promesas relacionadas con proyectos de saneamiento que el burgomaestre habría realizado durante su campaña electoral.
El singular suceso contó con la presencia de ronderos y efectivos policiales, quienes acompañaron al alcalde durante su recorrido por las principales calles de la localidad. Decenas de ciudadanos se congregaron para presenciar la manifestación, que buscaba presionar a las autoridades locales a cumplir con los compromisos adquiridos.
La comunidad reclamó con firmeza que la falta de avances en los proyectos de saneamiento afecta directamente su calidad de vida. "Es una burla lo que está pasando. Exigimos que el alcalde cumpla con lo prometido, porque esto no es solo un capricho, es una necesidad básica", expresó un líder vecinal durante la protesta.
Por su parte, Salomón Ocaña no se ha pronunciado ampliamente sobre el incidente, pero ha asegurado estar comprometido con solucionar los problemas de saneamiento en la región. Sin embargo, también señaló que enfrenta limitaciones presupuestarias y operativas que han retrasado los trabajos.
La protesta refleja la frustración de los ciudadanos y pone de manifiesto la necesidad de un diálogo efectivo entre las autoridades y la población para garantizar el desarrollo de proyectos que mejoren las condiciones de vida en Pomabamba. Mientras tanto, los pobladores han advertido que continuarán exigiendo resultados concretos.