
En una situación climática inusual para el verano limeño, las constantes lluvias registradas en los últimos días han generado un aumento significativo en el caudal de los ríos Rímac y Chillón, encendiendo las alarmas ante el posible desborde de ríos y activación de quebradas. El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi) advirtió que estas condiciones podrían desencadenar huaicos y desprendimientos de rocas en zonas vulnerables como Chosica y Chaclacayo.
Según el Senamhi, las lluvias de las últimas 48 horas han colocado a varias provincias en nivel de alerta roja. Esta situación es especialmente preocupante debido a la época del año, ya que los veranos en Lima suelen ser característicos por su clima seco. Sin embargo, las precipitaciones actuales han superado los pronósticos tradicionales, y se espera que continúen al menos hasta el martes 17 de diciembre.
La advertencia emitida por el organismo detalla que las provincias de Lima, Huánuco, Junín y San Martín están bajo vigilancia debido a las lluvias de moderada a fuerte intensidad previstas para las próximas horas. En el caso de la región Lima, las zonas más afectadas incluyen Cajatambo, Canta, Cañete, Huaral, Huarochirí, Huaura, Oyón y Yauyos. Incluso distritos de Lima Metropolitana, como Ate y Chosica, han reportado lluvias que incrementan el riesgo de desastres naturales.
En un comunicado, Senamhi explicó que la activación de quebradas o huaicos se produce por flujos rápidos de agua y movimientos en masa en cuencas pequeñas, resultado de lluvias intensas combinadas con condiciones geológicas favorables. Estos fenómenos pueden incluir flujos de lodo y desprendimientos de rocas, los cuales representan un peligro inminente para las comunidades cercanas.
Ante esta situación, el alcalde de Lurigancho-Chosica, Oswaldo Vargas Cuéllar, solicitó al Gobierno de Dina Boluarte que se declare en emergencia a su distrito. “Es imprescindible activar medidas de prevención y mitigación para proteger a la población ante la posible llegada de huaicos”, indicó Vargas. El distrito es una de las zonas más afectadas por la acumulación de agua en las quebradas y el desprendimiento de rocas.
El Senamhi también emitió recomendaciones a la ciudadanía, exhortando a evitar actividades cercanas a ríos y quebradas, mantenerse informados a través de fuentes oficiales y tomar medidas de precaución para reducir el impacto de posibles desastres. Además, se recomendó a las autoridades locales y regionales reforzar los sistemas de alerta temprana y preparar a las comunidades para una respuesta rápida.
Según el pronóstico extendido, las lluvias podrían persistir hasta el miércoles 18 de diciembre, con mayor intensidad en zonas de Lima Este. Este panorama ha llevado a que se considere la activación de al menos 22 quebradas en diferentes puntos de la capital. La combinación de precipitaciones y alta susceptibilidad a movimientos en masa agrava el riesgo de huaicos.
Los vecinos de distritos afectados han expresado su preocupación por la falta de infraestructura adecuada para contener los desbordes. En Chosica, por ejemplo, muchas viviendas se encuentran en zonas de alto riesgo, donde los huaicos anteriores ya han dejado huellas de destrucción. Las autoridades locales han solicitado maquinaria pesada para limpiar canales y reforzar muros de contención.
Este fenómeno meteorológico, inusual para la temporada, pone de manifiesto la necesidad de adaptarse a las variaciones climáticas que afectan al país. Los expertos subrayan la importancia de implementar planes de ordenamiento territorial y fortalecer la gestión del riesgo de desastres en zonas vulnerables. Mientras tanto, la población debe permanecer alerta y colaborar con las autoridades para mitigar el impacto de este fenómeno.