
Las denuncias reavivan el debate sobre transparencia en el uso de recursos públicos. El Congreso de la República vuelve a estar en el centro de la controversia luego de que Mirtha Vásquez, extitular del Legislativo, revelara la existencia de un "espacio secreto" en el despacho de la Presidencia del Congreso. Según Vásquez, este lugar era descrito como un "departamento de soltero para hombre", equipado con sala, comedor, cocina, una cama de masajes y copas de licor.
"Cuando llegué al Congreso, me sorprendió descubrir estos espacios cuasi secretos que no tenían un uso justificado para el servicio público", mencionó Vásquez en una entrevista, agregando que incluso trabajadores de la institución le confirmaron que anteriormente el lugar contaba con un jacuzzi, que fue retirado debido a problemas de filtración.
Por su parte, Eduardo Salhuana, actual presidente del Congreso, negó categóricamente la existencia de un "búnker" o espacios ocultos en las instalaciones parlamentarias. Según Salhuana, el lugar al que se refiere Vásquez es un comedor pequeño y un kitchenette implementado durante la gestión de Carlos Ferrero (2002-2004) para que el presidente del Congreso pueda atender invitados con cierta privacidad.
"No hay ningún búnker ni espacios secretos en el Congreso. Todo está al servicio de los parlamentarios y es conocido por todos", sostuvo Salhuana, aclarando además que no existen ni duchas ni jacuzzis en el recinto.
Las declaraciones de Vásquez y Salhuana han generado un debate sobre la gestión de recursos y la transparencia en el Congreso, en un contexto donde el Parlamento ha enfrentado críticas por el uso de espacios y presupuestos que no siempre son claros para la ciudadanía.