
La jueza suprema Janet Tello asumió el 2 de enero la presidencia del Poder Judicial, en una ceremonia llevada a cabo en el Palacio de Justicia. Su elección, que tuvo lugar el 8 de diciembre, la convierte en la sucesora de Javier Arévalo para el período 2025-2026.
El evento fue presidido por la presidenta Dina Boluarte, junto a congresistas y diversas autoridades de instituciones públicas, quienes acompañaron a Tello en este importante momento de su carrera.
Al momento de juramentar, Tello enfatizó su compromiso con una justicia "íntegra, igualitaria, moderna y confiable", marcando así el inicio del Año Judicial 2025. Esta declaración refleja su enfoque hacia una administración judicial que responda a las necesidades actuales de la sociedad.
Janet Tello se convierte en la segunda mujer en ocupar la presidencia del Poder Judicial, tras Elvia Barrios. Su ascenso representa un avance significativo en la inclusión y representación femenina en posiciones de liderazgo en el sistema judicial.
Durante su discurso, Tello destacó la importancia de la colaboración entre los distintos poderes del Estado, afirmando que "no hay un primer poder, segundo poder o tercer poder", sino una relación de pares, subrayando así la necesidad de trabajar juntos para fortalecer la justicia en el país.