
Gremios de motociclistas de Lima y Callao han convocado una movilización para expresar su rechazo a las recientes disposiciones del Gobierno que restringen el uso de motocicletas, en el marco del estado de emergencia decretado en algunas zonas del país. La protesta, que se realizará este jueves 24 de abril a las 7:00 p. m. en el Campo de Marte, busca visibilizar el desacuerdo frente a medidas como la prohibición de circular con un acompañante en motocicleta y el registro obligatorio para repartidores de delivery.
Pedro Higinio, representante del colectivo Motomaniacs, indicó que la convocatoria agrupará a diversas asociaciones moteras y que el objetivo es mantener un tono pacífico y organizado durante la manifestación. "No queremos hacer escándalo ni nada por el estilo. Se debe mantener un orden. Tenemos que cuidar nuestra imagen como ciudadanos y motociclistas", señaló.
Los motociclistas consideran que las restricciones afectan directamente a quienes utilizan este medio de transporte como herramienta laboral o para desplazarse diariamente, especialmente en horarios en los que el transporte público es limitado. Higinio sostuvo que limitar el tránsito de motocicletas a un solo ocupante entre las 6 p. m. y las 6 a. m. no solo es arbitrario, sino que perjudica a personas que dependen de estos vehículos para regresar de sus trabajos o estudios.
"No todos tenemos un carro, no todos tenemos otras opciones. La motocicleta también es una herramienta de seguridad y movilidad para muchos", afirmó.
Además, los organizadores de la protesta no descartan que la convocatoria se extienda a otras regiones del país si el Gobierno no revisa las medidas. "Queremos empezar en Lima porque el decreto se aplica aquí, pero si esto sigue de manera irracional, vamos a tener que hacerlo en todo el Perú", advirtió Higinio.
La movilización se produce en un contexto de tensión entre diversos sectores ciudadanos y el Ejecutivo, en medio de la implementación de políticas orientadas a reforzar la seguridad ciudadana, pero que han generado controversia por su impacto en las libertades individuales y en el trabajo informal. La comunidad motera, altamente activa en redes sociales, ha sido una de las más críticas frente a estas disposiciones.