
La solicitud fue remitida por el Ejecutivo la noche anterior, argumentando que la presencia de la mandataria en la ceremonia fúnebre era “de suma importancia” debido al significado del pontífice para el Perú y la comunidad católica. La Cancillería recordó, además, la visita del papa Francisco al país en enero de 2018, la cual generó un fuerte lazo con la población.
Durante la sesión extraordinaria del Congreso, gran parte de los legisladores participaron de manera remota, ya que actualmente se encuentran en semana de representación. Solo seis congresistas estuvieron presentes en el hemiciclo.
Ante la negativa del Parlamento, el Ejecutivo tiene la posibilidad de designar a una delegación oficial que represente al Perú en el funeral del pontífice, el primero de origen latinoamericano, fallecido el pasado lunes a los 88 años.