
La crisis de seguridad en el país ha puesto al presidente del Consejo de Ministros, Gustavo Adrianzén, al borde de la censura. Un grupo de congresistas de diferentes bancadas presentó una moción multipartidaria con 35 firmas, superando el mínimo requerido, con el objetivo de destituirlo por su presunta incapacidad para enfrentar el crimen organizado.
La moción, compuesta por nueve puntos, cuestiona la falta de una estrategia integral y eficaz del Gobierno frente a fenómenos como el sicariato, la extorsión y los atentados. Uno de los datos más alarmantes que incluye el documento es el aumento del 36.6% en los homicidios durante 2024 respecto al año anterior, sin acciones contundentes desde el Ejecutivo.
El detonante principal fue la masacre en Pataz, donde 13 trabajadores mineros fueron asesinados tras ser secuestrados por presuntos integrantes de una red vinculada a la minería ilegal. Adrianzén fue criticado por minimizar el caso en sus primeras declaraciones, poniendo en duda la veracidad de la denuncia inicial.
Además del tema de seguridad, los parlamentarios también cuestionan decisiones clave del Ejecutivo, como la continuidad de una línea errática en el Ministerio del Interior, la falta de respuesta ante las intoxicaciones escolares por alimentos del programa Wasi Mikuna, y la gestión del rescate económico de Petroperú, al que califican como un posible riesgo fiscal de más del 1.5?l PBI.
En respuesta, la presidenta Dina Boluarte salió en defensa de su primer ministro, criticando al Congreso por su “facilidad para censurar” y lanzando una interrogante: “¿Con la salida del ministro Santiváñez se solucionó la inseguridad ciudadana?” La jefa de Estado pidió valorar el trabajo del Ejecutivo antes de recurrir a sanciones políticas.
Para que la moción de censura prospere se necesitan 66 votos en el Pleno del Congreso. Mientras tanto, Adrianzén insiste en que el Gobierno ha cumplido su deber y que la Policía Nacional ha actuado con responsabilidad. El desenlace está en manos del Legislativo, que deberá decidir si continúa la confrontación con el Ejecutivo o busca una salida institucional.