
Un nuevo peritaje de parte encendió las alarmas en Palacio de Gobierno. El análisis concluye que la firma de Dina Boluarte en un decreto supremo emitido mientras ella estaba convaleciente por una cirugía estética no le pertenecería, lo que abre la puerta a una presunta falsificación dentro del más alto nivel del Ejecutivo.
La investigación privada también detectó irregularidades en una carta fechada el 3 de abril de este año, dirigida al médico cirujano plástico Mario Cabani. Según el perito, ambos documentos habrían sido rubricados por la misma persona… y no sería la jefa de Estado.
Esta revelación complica aún más el escenario político para la mandataria, quien ya enfrentaba cuestionamientos por el uso de su tiempo personal para someterse a intervenciones estéticas sin informar oficialmente de una licencia ni a la opinión pública ni al Congreso.
De comprobarse la falsificación, estaríamos ante una posible usurpación de funciones y una violación a la legalidad de los actos administrativos del Ejecutivo, lo que podría tener consecuencias jurídicas tanto para funcionarios de confianza como para la propia presidenta, si se confirma conocimiento o encubrimiento.
Hasta el momento, no hay pronunciamiento oficial de Palacio de Gobierno, pero fuentes cercanas al entorno presidencial han deslizado que todo será desmentido con un peritaje oficial que ya estaría en marcha. Mientras tanto, la Fiscalía de la Nación evalúa abrir una nuevalínea de investigación en el marco del caso Rolex.