
Un nuevo atentado extorsivo se registró la noche del domingo 22 de junio en San Juan de Lurigancho, cuando sujetos armados dispararon contra un bus de la ruta C de la empresa de transportes Santa Catalina. El ataque ocurrió cerca de la medianoche y, aunque el conductor resultó ileso, los impactos de bala en la puerta y la ventana obligaron a la empresa a suspender su servicio de manera indefinida.
Este es el cuarto ataque contra la misma línea, lo que ha encendido las alarmas entre los transportistas del distrito. La empresa Santa Catalina recorre zonas de alta demanda como la avenida Arenales, La Victoria, avenida Canadá, Santa Catalina y otras vías principales de SJL. Con la suspensión, cientos de pasajeros se verán afectados en sus desplazamientos diarios.
“Preferimos quedarnos sin trabajar antes que perder la vida”, declararon algunos conductores que mostraron su incomodidad, pero también resignación ante la falta de garantías por parte de las autoridades. Pese a las constantes denuncias por extorsión en el distrito, los transportistas aseguran que la seguridad es nula y los delincuentes actúan impunemente.