
La lideresa de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, rompió en llanto durante la más reciente edición de su pódcast ‘Konfesiones’, al referirse al pedido de la Fiscalía que solicita 35 años de prisión en su contra por el caso ‘Cócteles’. La excandidata presidencial expresó su angustia, pero también gratitud hacia quienes se mantienen a su lado.
Una de las menciones más emotivas fue dedicada a Mark Vito Villanella, su expareja y padre de sus hijas, a quien agradeció por haber estado “cuando todos se fueron”. “En los momentos más duros, él ha sido uno de los pocos que no me soltó la mano”, señaló entre lágrimas.
Keiko Fujimori enfrenta una acusación por presunto financiamiento ilegal de sus campañas electorales del 2011 y 2016, en el marco de la investigación del Equipo Especial Lava Jato. El Ministerio Público la considera cabecilla de una organización criminal dentro de su partido, Fuerza Popular.
Durante el episodio, Keiko defendió su inocencia y aseguró que “nunca se ha robado un sol”. Agregó que confía en que “la verdad prevalecerá” y reiteró que los aportes a su campaña fueron transparentes. Sin embargo, evitó pronunciarse sobre las pruebas que ha reunido la Fiscalía.
La escena ha sido ampliamente difundida en redes sociales, donde se ha generado una ola de reacciones divididas. Mientras sus simpatizantes aplauden su “valentía”, los críticos la acusan de “victimizarse” frente a un proceso judicial que arrastra desde hace más de siete años.
El juicio oral contra Keiko Fujimori aún no tiene fecha, pero el pedido de prisión por más de tres décadas marca un antes y un después en su carrera política. Por ahora, su mensaje parece apuntar más a la emocionalidad del electorado que a la defensa legal en los tribunales.