
Durante sus declaraciones por Fiestas Patrias, la presidenta Dina Boluarte afirmó que su Gobierno está brindando atención inmediata ante cualquier fenómeno climático que afecte a la población. Según indicó, las emergencias naturales son una prioridad para su gestión.
“Estamos trabajando las 24 horas del día, los 7 días de la semana”, expresó la mandataria desde el Congreso. Recalcó que los ministerios y organismos competentes están desplegados en todo el país para mitigar los efectos del cambio climático y brindar auxilio a las zonas más vulnerables.
Sin embargo, en regiones como Piura, Cajamarca y Huancavelica, los ciudadanos denuncian que la ayuda no llega o llega tarde. Las lluvias intensas, deslizamientos de tierra e inundaciones han dejado varias familias damnificadas sin alimentos, agua potable ni abrigo.
Organizaciones civiles y alcaldes locales han cuestionado la efectividad del plan de respuesta nacional, y algunos incluso acusan al Ejecutivo de centralismo y descoordinación. “Solo vienen a tomarse fotos cuando ya pasó todo”, declaró un dirigente vecinal en el norte del país.
A pesar de las promesas presidenciales, el clima no da tregua y la población exige acciones reales, no discursos. Especialistas advierten que se debe invertir con urgencia en infraestructura preventiva y no solo en atención reactiva, para evitar más tragedias con cada temporada de lluvias.
En tanto, la ciudadanía sigue esperando que las promesas del Gobierno no queden, una vez más, arrasadas por el lodo.