
La calma empieza a regresar a Machu Picchu. Tras varios días de tensión y turistas atrapados por el paro indefinido, la confirmación de una tregua de 72 horas permitió reactivar los servicios ferroviarios y devolver el movimiento al principal atractivo turístico del Perú.
Desde temprano, los trenes operados por Perú Rail e Inca Rail retomaron sus rutas hacia Machu Picchu Pueblo, generando un ambiente de alivio entre los viajeros que permanecían a la espera de conocer la ciudadela inca o salir rumbo a Cusco.
El restablecimiento parcial del transporte fue acompañado por un despliegue de buses que trasladaron a los visitantes desde el pueblo hasta la zona arqueológica. Más de 25 unidades movilizaron en pocas horas a unos 200 turistas que aguardaban con entusiasmo en largas filas.
La tregua ha disipado, al menos momentáneamente, el clima de incertidumbre que afectó tanto a los visitantes como a los operadores turísticos, quienes registraron pérdidas significativas durante los días de bloqueo.
Autoridades locales indicaron que este respiro debe aprovecharse para entablar un diálogo efectivo entre el Gobierno central y los manifestantes, a fin de evitar que la crisis se repita y afecte nuevamente la imagen del destino.
Mientras tanto, los turistas extranjeros celebran la reapertura temporal y aprovechan cada minuto para recorrer una de las siete maravillas del mundo moderno, aunque persiste la preocupación sobre qué ocurrirá una vez vencido el plazo de la tregua.