
Un caso de extrema gravedad sacudió este viernes a la región Ica: un bebé recién nacido, raptado del hospital Augusto Hernández Mendoza de EsSalud, fue hallado en la vivienda de una extrabajadora del área de limpieza del mismo establecimiento. El hallazgo se produjo tras un operativo policial que movilizó a toda la ciudad.
La madre, aún recuperándose del parto, narró entre lágrimas que una mujer vestida como enfermera se acercó a su cama y le pidió al bebé “solo por unos minutos” para un supuesto control rutinario. Sin embargo, la mujer nunca regresó. Fue entonces cuando personal real del hospital confirmó que no existía tal procedimiento, desatando la alarma general.
La Policía Nacional desplegó un operativo inmediato, revisando cámaras de seguridad y puntos de salida del hospital. Las imágenes revelaron que la sospechosa abandonó el lugar con el recién nacido envuelto entre mantas, simulando un traslado autorizado.
Horas después, agentes policiales lograron ubicar al bebé en una vivienda del distrito de Los Aquijes, donde vivía una extrabajadora de limpieza que había sido despedida semanas antes. Ella fue detenida de inmediato, mientras el menor fue rescatado sano y llevado nuevamente al hospital para su evaluación.
Las autoridades investigan si la mujer actuó sola o si forma parte de una red dedicada al tráfico de menores, una hipótesis que no se descarta debido a la forma planificada del rapto. Especialistas de EsSalud confirmaron que el bebé se encuentra estable y ya está en manos de su familia.
El caso generó indignación nacional y encendió las alarmas sobre las fallas de seguridad en los hospitales. EsSalud anunció que reforzará protocolos y cámaras en áreas neonatales para evitar que una situación tan grave vuelva a repetirse.