
Un motín protagonizado por 72 internos del centro juvenil Maranguita terminó en un incendio de gran magnitud, generando momentos de alta tensión y obligando a la intervención inmediata de las autoridades para controlar la situación.
Según información preliminar, los internos prendieron fuego a colchones y otros objetos dentro del establecimiento, lo que provocó una densa humareda y puso en riesgo la seguridad tanto del personal como de los propios reclusos. El incendio fue controlado tras varias horas de trabajo coordinado.
Durante los disturbios, un trabajador del Instituto Nacional Penitenciario (INPE) fue agredido y resultó herido, al igual que uno de los internos. Ambos fueron atendidos por personal de salud y se encuentran fuera de peligro, de acuerdo con el reporte oficial.
Efectivos de la Policía Nacional del Perú y unidades especializadas ingresaron al centro juvenil para restablecer el orden, mientras se aplicaban los protocolos de seguridad para evitar una mayor propagación del fuego y nuevos enfrentamientos.
Las autoridades iniciaron una investigación para determinar las causas del motín y establecer responsabilidades. No se descarta que el incidente esté vinculado a reclamos internos o problemas de control dentro del establecimiento.
El hecho vuelve a poner en evidencia la compleja situación de los centros juveniles y los desafíos en materia de seguridad y rehabilitación. Desde el INPE se informó que se evaluarán medidas adicionales para reforzar el control y prevenir nuevos episodios de violencia en Maranguita.