
El presidente José Jerí descartó de manera tajante renunciar al cargo en medio de la controversia por sus reuniones con un empresario chino, difundidas recientemente en medios de comunicación. El mandatario sostuvo que no ha cometido ningún acto ilegal y que el escándalo responde a una intención política de desvirtuar hechos que, según él, son habituales.
En declaraciones a Canal N, Jerí aseguró que una renuncia solo tendría sentido si existiera una falta real. “Uno renunciaría si tuviera algo que ocultar. Yo no le he mentido al país ni he hecho nada ilícito”, afirmó, insistiendo en que los cuestionamientos buscan instalar una narrativa falsa en su contra.
El jefe de Estado sostuvo que las imágenes difundidas han sido sacadas de contexto y forman parte de un intento por desprestigiar su gestión a pocos meses de las Elecciones Generales 2026. En ese sentido, remarcó que no permitirá que se “distorsionen actos comunes” realizados en el ejercicio de sus funciones.
Como parte de su estrategia de defensa, Jerí anunció que asistirá voluntariamente a la Comisión de Fiscalización del Congreso para responder por el caso. Además, señaló que se pondrá a disposición del Ministerio Público, con el objetivo de demostrar que no existe irregularidad alguna en sus acciones.
Pese a sus declaraciones, las explicaciones del mandatario no han logrado cerrar la polémica. Desde el Congreso, diversos legisladores consideran que sus versiones han cambiado con el paso de los días, lo que ha incrementado las dudas sobre la naturaleza real de los encuentros.
La controversia mantiene abierto el debate político y jurídico sobre la transparencia del Ejecutivo en un momento clave para el país. Mientras Jerí descarta dar un paso al costado, la presión política crece y el caso amenaza con seguir marcando la agenda nacional en las próximas semanas.