
Una nueva alerta económica pone en preocupación a familias y negocios. El economista Víctor Fuentes, del Instituto Peruano de Economía (IPE), advirtió que el Perú enfrenta una “tormenta perfecta” que podría traducirse en un aumento de precios durante marzo, impactando directamente en alimentos, transporte y servicios básicos.
Según explicó el especialista, el primer factor de presión es el desabastecimiento local de gas, situación que ya genera incertidumbre en sectores productivos y eleva los costos operativos. Cuando el suministro energético se reduce, empresas y transportistas trasladan esos mayores gastos al consumidor final.
A ello se suma el incremento internacional del precio del petróleo, que encarece los combustibles y tiene un efecto dominó en toda la economía. El alza impacta desde el transporte público y privado hasta la distribución de productos esenciales, elevando progresivamente el costo de vida.
El tercer elemento clave es el repunte del dólar, que encarece las importaciones. Perú depende de productos y materias primas compradas en moneda extranjera, por lo que un tipo de cambio más alto termina reflejándose en precios mayores en mercados y supermercados.
Fuentes señaló que la combinación simultánea de estos tres factores hace difícil evitar un impacto inflacionario en el corto plazo. Aunque el efecto podría ser temporal, advirtió que marzo sería un mes especialmente sensible para el bolsillo de los peruanos.
El IPE indicó que la evolución de la inflación dependerá de la rapidez con la que se normalice el suministro energético y de la estabilidad del contexto internacional. Mientras tanto, especialistas recomiendan cautela en el gasto ante un escenario económico que podría sentirse con fuerza en las próximas semanas.