
El candidato presidencial César Acuña rechazó tajantemente las acusaciones lanzadas en su contra durante la primera jornada de los debates presidenciales y anunció que denunciará por difamación a su contendor Fernando Olivera.
Durante el encuentro electoral, Olivera arremetió contra el líder de Alianza para el Progreso (APP), acusándolo de presuntos nexos con el narcotráfico y señalando que su universidad habría sido utilizada como una supuesta “lavandería”, afirmaciones que generaron tensión en el escenario del debate.
Tras finalizar la jornada, Acuña calificó las declaraciones como falsas y ofensivas, asegurando que dañan su honor y trayectoria política, por lo que adelantó que iniciará acciones legales en defensa de su reputación.
El candidato sostuvo que las acusaciones carecen de pruebas y forman parte de una estrategia política para desacreditarlo en plena campaña electoral, en un contexto marcado por confrontaciones entre postulantes.
El enfrentamiento verbal se convirtió en uno de los momentos más comentados del debate organizado por el Jurado Nacional de Elecciones, reflejando el tono confrontacional que empieza a caracterizar la contienda presidencial.
Analistas políticos señalan que este tipo de polémicas podría influir en la percepción ciudadana sobre los candidatos, especialmente en una campaña donde los debates se perfilan como espacios clave para definir preferencias electorales.