
Un potente terremoto de magnitud 7.5 remeció el norte de Japón, generando alarma inmediata entre la población y activando protocolos de emergencia. El movimiento telúrico se sintió con fuerza en varias zonas cercanas a la costa.
Según la Agencia Meteorológica de Japón, el sismo se registró a unos 100 kilómetros del puerto de Kuji, ubicado en la región de Sanriku, una zona históricamente vulnerable a eventos sísmicos y tsunamis.
Tras el fuerte remezón, las autoridades emitieron una alerta de tsunami ante el riesgo de olas que podrían alcanzar hasta los 80 centímetros. Aunque no se trata de alturas extremas, el peligro radica en la fuerza del agua y su impacto en zonas costeras.
Equipos de emergencia fueron desplegados de inmediato, mientras se recomendó a los ciudadanos mantenerse alejados del litoral y seguir las indicaciones oficiales. La situación se mantiene en monitoreo constante ante posibles réplicas.
Este nuevo evento vuelve a poner en evidencia la alta actividad sísmica del país, que se encuentra en el llamado Cinturón de Fuego del Pacífico, una de las zonas con mayor incidencia de terremotos en el mundo.