
La situación se complica para Piero Corvetto, luego de que la Procuraduría solicitara formalmente que sea incluido como investigado en el caso relacionado con la contratación de la empresa Galaga. El pedido también alcanza a otros funcionarios del organismo electoral.
La investigación gira en torno a presuntas irregularidades en la contratación de esta empresa, que habría incumplido con la entrega oportuna de material electoral durante la jornada de votación. Este retraso generó críticas y cuestionamientos sobre la organización del proceso.
La Procuraduría considera necesario ampliar las responsabilidades para esclarecer si existieron fallas administrativas o decisiones que pudieron afectar el normal desarrollo de las elecciones. Por ello, busca que se incorpore a los principales responsables en el proceso.
Desde la Oficina Nacional de Procesos Electorales no se ha emitido un pronunciamiento detallado sobre el pedido, aunque se espera que en las próximas horas se brinden explicaciones ante la creciente presión pública.
Este nuevo episodio añade más tensión al panorama electoral, en un contexto donde la transparencia y la confianza en las instituciones se encuentran en el centro del debate.