
La ajustada diferencia que muestran los resultados de la segunda vuelta presidencial ha llevado a muchos ciudadanos a preguntarse qué ocurre cuando dos candidatos terminan separados por un margen mínimo de votos.
Según la Ley Orgánica de Elecciones, no existe la figura del “empate técnico” dentro del proceso electoral peruano. La norma establece que será declarado ganador el candidato que obtenga al menos un voto válido más que su contendor.
En ese contexto, tanto Keiko Fujimori como Roberto Sánchez podrían definir la elección por una diferencia muy reducida sin que ello obligue a repetir los comicios o convocar una nueva votación.
Sin embargo, cuando los márgenes son estrechos, el proceso suele prolongarse debido a la revisión de actas observadas, solicitudes de nulidad, apelaciones y otros procedimientos contemplados por la normativa electoral, los cuales pueden modificar el resultado preliminar.
Por ello, las autoridades del sistema electoral han pedido prudencia y esperar los resultados oficiales definitivos. En una elección tan reñida, cada acta observada puede resultar determinante para definir quién ocupará la Presidencia de la República durante los próximos años.