
El uso obligatorio de uniformes para las trabajadoras del hogar en espacios públicos quedará prohibido en el Perú como parte de las nuevas disposiciones orientadas a fortalecer la protección de sus derechos laborales y evitar actos de discriminación.
La normativa establece que los empleadores no podrán exigir que las trabajadoras utilicen uniformes fuera del domicilio donde prestan servicios, una medida que busca garantizar el respeto a su dignidad y evitar su estigmatización en lugares públicos.
Asimismo, se dispone que el pago de la remuneración mediante depósito bancario solo será válido si la trabajadora ha otorgado una autorización escrita, expresa y formal, de acuerdo con los lineamientos establecidos por la Superintendencia Nacional de Fiscalización Laboral (Sunafil).
La regulación también precisa las acciones que podrá realizar Sunafil durante las inspecciones laborales en los hogares, con el objetivo de verificar el cumplimiento de los derechos de las trabajadoras del hogar.
En caso de que el empleador niegue el ingreso del inspector al domicilio, la autoridad podrá aplicar los procedimientos previstos en la legislación vigente para garantizar el desarrollo de la fiscalización y determinar las responsabilidades que correspondan.
Las nuevas disposiciones buscan fortalecer la protección de este sector laboral, promover condiciones de trabajo dignas y asegurar el cumplimiento de las obligaciones de los empleadores conforme al marco legal peruano.