
La presidenta de la República, Keiko Fujimori, realizó su primer viaje oficial al interior del país desde que asumió el cargo y llegó a la región Junín para supervisar las acciones de ayuda desplegadas tras el sismo de magnitud 5.1 que dejó fallecidos, heridos y cientos de damnificados.
La mandataria arribó acompañada por integrantes de su gabinete ministerial con el objetivo de evaluar la respuesta del Gobierno frente a la emergencia y coordinar nuevas medidas para atender a la población afectada.
Durante la visita, Keiko Fujimori inspeccionará las zonas más golpeadas por el movimiento telúrico, verificará la distribución de ayuda humanitaria y sostendrá reuniones con las autoridades regionales y locales para conocer las principales necesidades de los damnificados.
La comitiva también supervisará la instalación de albergues temporales, el envío de alimentos, agua potable, abrigo y atención médica, así como las labores de evaluación de daños realizadas por las entidades competentes.
El Gobierno informó que continuará movilizando recursos para acelerar la asistencia a las familias afectadas y garantizar la rehabilitación de los servicios básicos e infraestructura dañada por el sismo.
Este viaje marca la primera actividad de gestión de campo de la presidenta desde el inicio de su mandato y busca reforzar la presencia del Ejecutivo en una de las regiones más afectadas por el reciente desastre natural.
Las autoridades mantienen las labores de atención y monitoreo en Junín mientras continúan las evaluaciones sobre el impacto del movimiento sísmico y las necesidades de la población afectada.