
La actual diputada de Juntos por el Perú, Catherin Palomino, habría visitado al expresidente Pedro Castillo durante su reclusión en el penal de Barbadillo, pese a que no contaba con autorización para ingresar como visitante.
Las visitas se habrían producido entre octubre de 2024 y febrero de 2026, periodo en el que Castillo permanecía recluido tras la crisis política de diciembre de 2022.
El caso genera cuestionamientos debido a que el ingreso de visitantes a un establecimiento penitenciario está sujeto a controles y autorizaciones establecidos por las autoridades correspondientes.
En términos sencillos, una persona que desea visitar a un interno debe cumplir con los requisitos y contar con la autorización necesaria para poder ingresar al penal.
La información sobre las presuntas visitas de Palomino abre ahora interrogantes sobre cómo pudo ingresar al establecimiento penitenciario y bajo qué condición habría tenido contacto con el exmandatario.
Castillo permanece en Barbadillo cumpliendo las consecuencias judiciales derivadas de los hechos ocurridos durante su gobierno, luego de que el 7 de diciembre de 2022 anunciara la disolución del Congreso y otras medidas que provocaron una grave crisis institucional.
Palomino, actualmente integrante de la Cámara de Diputados, pertenece a Juntos por el Perú, agrupación que ha mantenido una posición crítica frente a las decisiones adoptadas contra el exmandatario.
El caso podría generar nuevas preguntas políticas, especialmente si se confirma que las visitas ocurrieron sin cumplir los procedimientos establecidos para el ingreso de personas al penal.
Ahora corresponde determinar, mediante los registros penitenciarios y las investigaciones que correspondan, si efectivamente Palomino ingresó sin autorización y bajo qué circunstancias se produjeron esas visitas.
La revelación vuelve a colocar bajo la lupa los controles de seguridad del penal de Barbadillo y el vínculo que distintos actores políticos han mantenido con Pedro Castillo durante su permanencia en prisión.