
El tradicional ceviche peruano atraviesa un momento complicado. La menor llegada de pescado a los terminales, sumada al incremento del combustible, está elevando los costos y generando preocupación entre los propietarios de cevicherías.
Los pescadores deben recorrer mayores distancias para conseguir producto, lo que significa utilizar más combustible y asumir mayores gastos antes de regresar a los desembarcaderos. Este costo termina reflejándose en el precio de venta del pescado.
La situación ya comienza a sentirse en los terminales pesqueros, donde se registra menor cantidad de algunas especies. Para las cevicherías, conseguir pescado fresco y a precios accesibles se vuelve cada vez más complicado.
El problema golpea directamente a estos negocios, que dependen del abastecimiento diario para preparar uno de los platos más consumidos y representativos del Perú. Los empresarios advierten que mantener sus precios resulta cada vez más difícil cuando su principal insumo continúa encareciéndose.
Por ahora, las cevicherías buscan alternativas para evitar trasladar todo el incremento al consumidor. Sin embargo, si la escasez continúa, los negocios podrían verse obligados a modificar sus precios o utilizar otras especies disponibles para preparar sus platos.
Los empresarios confían en que las condiciones del mar mejoren y el abastecimiento vuelva a normalizarse. Mientras tanto, la preocupación continúa: si el pescado sigue escaseando y el combustible mantiene sus elevados costos, comer un ceviche podría terminar golpeando más fuerte el bolsillo de los peruanos.