
La investigación por el secuestro del empresario Jenss Lara Tantaquilla y el asesinato de sus cuatro acompañantes en Trujillo vuelve a quedar bajo cuestionamiento. Esta vez, nuevas imágenes de videovigilancia ponen en discusión la participación de Ángel Fabricio Bocanegra Linares, alias ‘Folo’, uno de los cinco jóvenes presentados por la PNP como presunto implicado en el caso.
Según el acta policial, Bocanegra habría estado en la camioneta blanca utilizada durante el secuestro. Sin embargo, su familia presentó grabaciones que, según sostiene, ubican al joven en su vivienda de El Porvenir durante las horas cercanas al crimen. Las cámaras lo muestran llegando a las 9:31 p. m. del sábado 29 de agosto y registran otros movimientos durante la madrugada, entre ellos una salida a las 5:57 a. m. del domingo.
Los familiares aseguran que estas imágenes respaldan su versión de que ‘Folo’ no participó en el ataque y exigen que las autoridades revisen detalladamente todo el material antes de atribuirle responsabilidad. Su padre también ha cuestionado la forma en la que fue detenido y sostiene que la intervención policial se realizó sin pruebas suficientes. Estas afirmaciones forman parte de la defensa familiar y todavía deben ser contrastadas por la Fiscalía.
Pero las dudas no recaen únicamente sobre Bocanegra. Un análisis realizado por El Comercio advierte diferencias aparentes entre la contextura física de los hombres vestidos como policías que aparecen en los videos del secuestro y la de algunos detenidos. Los cinco intervenidos miden entre 1.59 y 1.75 metros y presentan, según los registros consultados, contextura delgada. Especialistas señalaron, sin embargo, que las imágenes por sí solas no permiten confirmar ni descartar una identidad debido a la perspectiva, distancia y posición de las cámaras.
Otro elemento bajo análisis son las armas largas utilizadas por los atacantes. Los videos muestran a sujetos desplazándose con aparente soltura portando este tipo de armamento, mientras que las investigaciones deberán establecer si los detenidos tenían experiencia en su manejo y, sobre todo, si alguna de las armas empleadas durante el cuádruple crimen puede ser vinculada materialmente con ellos.