
El nuevo comandante general de la Policía Nacional del Perú, Fredy López Mendoza, brindó sus primeras declaraciones tras asumir el cargo y puso como principal reto de su gestión recuperar la tranquilidad de los ciudadanos frente al avance de la delincuencia.
Durante su primera entrevista como máxima autoridad de la PNP, López Mendoza aseguró que la institución continuará reforzando sus acciones contra la criminalidad y sostuvo que la Policía “va a dar esa tranquilidad” que actualmente exige la población.
La frase que más llamó la atención fue cuando señaló que ese objetivo se conseguirá “en algún momento”, expresión que refleja la magnitud del desafío que enfrenta la nueva comandancia en medio de constantes casos de extorsión, sicariato, secuestros y ataques armados.
López Mendoza asume la conducción de la Policía en reemplazo de Óscar Arriola, quien anunció previamente su salida del cargo asegurando que se retiraba “con la conciencia tranquila” y dando paso a una nueva etapa dentro de la institución.
El nuevo jefe policial deberá enfrentar una situación compleja, especialmente en Lima, Callao y regiones como La Libertad, donde organizaciones criminales han incrementado su presencia y mantienen bajo amenaza a transportistas, comerciantes, empresarios y ciudadanos.
Entre los principales desafíos de su gestión estarán fortalecer la inteligencia policial, mejorar la respuesta operativa, desarticular organizaciones criminales y recuperar la confianza de una ciudadanía que reclama resultados rápidos frente a la inseguridad.
Ahora la atención estará puesta en las primeras decisiones que adopte Fredy López Mendoza y en cuánto tiempo la PNP podrá traducir sus anuncios en resultados concretos. La promesa ya está hecha: devolverle tranquilidad al país; el reto será demostrarlo en las calles.