
La falta de tecnología en los establecimientos de salud del Perú ha quedado al descubierto. Un informe del Ministerio de Salud (Minsa) revela un déficit de 54.113 computadoras y 40.241 impresoras en postas, centros médicos y hospitales del país. Esta situación dificulta el registro de pacientes, la programación de citas y distintos trámites médicos, mientras miles de ciudadanos deben enfrentar largas esperas para recibir atención.
Según información oficial del Minsa, obtenida por RPP Data mediante la Ley de Transparencia, los 7.307 establecimientos de salud incluidos en el reporte cuentan actualmente con 37.748 computadoras y 17.986 impresoras. Sin embargo, la cantidad de equipos disponibles resulta insuficiente para cubrir sus necesidades operativas. Los datos corresponden a julio de 2026 y evidencian las limitaciones tecnológicas que todavía afectan al sistema sanitario peruano.
El Hospital Nacional Dos de Mayo, ubicado en el Cercado de Lima, registra uno de los mayores déficits, con 555 computadoras faltantes. Le siguen el Hospital Regional Docente de Trujillo, con 450, y el Hospital Cayetano Heredia, en San Martín de Porres, con 439. Estas carencias adquieren especial importancia en establecimientos que reciben diariamente a numerosos pacientes de diferentes distritos y regiones.
Pero la falta de computadoras e impresoras no es el único problema. De los 7.307 establecimientos evaluados, apenas 3.833 tienen acceso a internet, aproximadamente el 52 ?l total. Esto significa que casi la mitad de los centros considerados no dispone de conectividad, una herramienta fundamental para implementar historias clínicas electrónicas, compartir información y agilizar los servicios administrativos.
Las consecuencias se reflejan directamente en la experiencia de los pacientes. En el Hospital Cayetano Heredia, algunos usuarios aseguran haber esperado entre tres y cuatro horas solamente para programar una nueva cita médica. Las constantes fallas del sistema, la lentitud de las computadoras y los problemas de conexión dificultan trámites que deberían resolverse en menos tiempo, generando malestar entre las personas que necesitan atención.
La situación también afecta al personal administrativo. Trabajadores hospitalarios denuncian que continúan utilizando computadoras antiguas, lentas y reparadas con piezas de otros equipos. En algunos establecimientos todavía se emplean registros manuales, mientras que en otros las interrupciones informáticas retrasan la atención. Esta realidad demuestra que la modernización sanitaria no depende únicamente de contar con profesionales capacitados, sino también de proporcionarles herramientas adecuadas.
Fuera de Lima, Cajamarca, Puno, Cusco, San Martín, Amazonas, Áncash, La Libertad, Arequipa, Junín y Ayacucho figuran entre las regiones con mayores necesidades de equipamiento informático. Sin embargo, el informe presenta una limitación importante: no incorpora los datos de Apurímac, Piura y Loreto, debido a que estas regiones no remitieron la información correspondiente. Por ello, la brecha nacional real podría ser mayor a la identificada.
Ante este panorama, el ministro de Salud, Luis Dyer, reconoció que numerosos establecimientos trabajan con equipos obsoletos y que el problema responde a años de insuficiente planificación tecnológica. El funcionario explicó que modernizar la infraestructura informática permitiría conectar hospitales, consultar historias clínicas de manera más eficiente y mejorar la coordinación de los servicios médicos.
Como parte de las primeras acciones, el Minsa proyecta adquirir 1.200 computadoras destinadas a cuatro hospitales y 41 centros de salud, con una inversión referencial cercana a los ocho millones de soles. Los hospitales contemplados son Dos de Mayo, Hipólito Unanue, San Bartolomé y Lima Este-Vitarte. No obstante, el presupuesto y el proceso de adquisición todavía estaban sujetos a evaluación al momento del reporte.
El proyecto busca convertirse en el punto de partida de una transformación digital más amplia, cuya segunda fase contempla 26 hospitales y 407 establecimientos de salud en distintas regiones del Perú. La implementación permitirá comprobar si el nuevo equipamiento contribuye a reducir los tiempos de espera y facilita la atención de pacientes mediante sistemas informáticos interconectados.
La brecha de más de 94 mil computadoras e impresoras pendientes de incorporar evidencia uno de los desafíos de la salud pública peruana: modernizar sus servicios sin dejar atrás a los pacientes. Mientras las nuevas inversiones se concretan, miles de ciudadanos continúan dependiendo de establecimientos que enfrentan limitaciones tecnológicas para realizar procedimientos administrativos esenciales.