
El caso del Liceo Naval Almirante Guise suma una nueva y preocupante denuncia. La madre de uno de los adolescentes internados en el Centro Juvenil de Diagnóstico y Rehabilitación de Lima, conocido como Maranguita, aseguró haber recibido llamadas de familiares del presunto agresor para evitar que denunciara un nuevo intento de agresión sexual contra su hijo. La mujer rechazó cualquier intento de encubrimiento y reafirmó su decisión de colaborar con la justicia.
Mediante un comunicado difundido el miércoles 14 de octubre, la madre y su abogado expresaron su rechazo a lo ocurrido dentro del establecimiento juvenil. Según su testimonio, las comunicaciones provinieron de personas cercanas al adolescente señalado como responsable del nuevo incidente. La familia denunciante sostiene que no aceptará presiones para guardar silencio, pues considera necesario que las autoridades investiguen lo sucedido y determinen las responsabilidades correspondientes.
La nueva denuncia está relacionada con un presunto intento de agresión sexual ocurrido el pasado 6 de octubre en el área de duchas del módulo Bienvenida de Maranguita. Según el acta policial, uno de los adolescentes habría intentado atacar a otro interno durante el horario de aseo personal. El hecho fue comunicado a la familia al día siguiente, lo que motivó la presentación de una denuncia ante la comisaría de San Miguel.
La madre explicó que tomó la decisión de denunciar porque considera que guardar silencio frente a una situación de esta gravedad podría permitir que otros menores resulten afectados. También aseguró que existen declaraciones de testigos que respaldarían la versión de su hijo, aunque estas deberán ser evaluadas por las autoridades encargadas de la investigación.
Otro de los puntos que llamó la atención fue la respuesta de la familia frente a versiones sobre un supuesto acuerdo entre estudiantes para ocultar lo sucedido. La madre negó que su hijo forme parte de algún pacto de silencio o encubrimiento y aseguró que el adolescente ha mostrado disposición para declarar sobre los hechos relacionados con el caso inicial del Liceo Naval.
Asimismo, surgió una nueva hipótesis que deberá esclarecer el Ministerio Público. El adolescente denunciante sostuvo durante su declaración en cámara Gesell que el presunto ataque podría estar relacionado con sus testimonios anteriores sobre la agresión investigada en un bus escolar. Sin embargo, esta posibilidad todavía no ha sido confirmada por las autoridades y forma parte de las circunstancias que deberán investigarse.
Tras conocerse la denuncia, el Programa Nacional de Centros Juveniles (Pronacej) activó sus protocolos y dispuso separar al adolescente señalado del presunto agraviado. La institución también informó que brinda atención al menor afectado y apoyo a su familia. Por su parte, la Décima Fiscalía Provincial de Familia de Lima inició las diligencias correspondientes para esclarecer el nuevo incidente.
La madre también aclaró que su hijo no recibe privilegios ni un trato especial dentro de Maranguita. Según explicó, el adolescente participa en las actividades establecidas para los internos y permanece sujeto a las mismas disposiciones del centro juvenil. Además, señaló que la institución no obstaculizó la presentación de la denuncia y activó sus mecanismos de actuación después de tomar conocimiento del caso.
Mientras tanto, este jueves 15 de octubre, a partir de las 2:00 de la tarde, continuará la audiencia judicial relacionada con la investigación inicial del Liceo Naval Almirante Guise. La diligencia se desarrollará ante el Tercer Juzgado de Familia de Lima y contempla la participación de otros estudiantes y adultos vinculados con los hechos denunciados durante el traslado en un vehículo escolar.
Cabe recordar que seis adolescentes permanecen bajo internamiento preventivo en Maranguita mientras se investiga la presunta agresión sexual contra otro estudiante del mismo colegio. Este proceso es distinto de la nueva denuncia presentada por la madre de uno de los internos, aunque ambos involucran a adolescentes relacionados con el caso Liceo Naval. Las autoridades deberán evaluar las pruebas y testimonios de manera independiente.
Finalmente, la familia del segundo adolescente denunciante reiteró que continuará colaborando con la Fiscalía y que no permitirá que los hechos queden sin esclarecer. Hasta el momento, las presuntas llamadas para evitar la denuncia constituyen una acusación de la madre y no una responsabilidad judicialmente establecida. El caso continúa bajo investigación, mientras se exige que se garantice la protección de los menores y el esclarecimiento de lo ocurrido dentro del centro juvenil.