
¡El Perú se prepara para enfrentar un fenómeno climático de gran intensidad! La Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN) mantiene vigente la alerta por El Niño Costero y advierte que el calentamiento del mar podría alcanzar una magnitud extraordinaria hasta enero de 2027. El organismo también prevé que el fenómeno continúe, aunque con menor intensidad, hasta el otoño del próximo año.
Mediante el Comunicado Oficial N.° 18-2026, emitido el viernes 16 de octubre, el ENFEN informó que las temperaturas superficiales del océano Pacífico continúan registrando valores muy superiores a los habituales. Las condiciones frente a la costa peruana mantienen una tendencia de calentamiento que podría favorecer lluvias por encima de lo normal durante los próximos meses.
El escenario más probable indica que El Niño Costero mantendrá una magnitud extraordinaria hasta enero de 2027 y disminuirá a fuerte durante febrero y marzo. En el Pacífico ecuatorial central, en cambio, se espera una intensidad muy fuerte hasta febrero. Estas proyecciones corresponden a la evolución del calentamiento oceánico y podrán modificarse conforme se actualicen los modelos climáticos.
La jefa del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi), Grinia Ávalos, advirtió que el periodo más preocupante llegará entre enero y marzo de 2027, cuando coincidirán las condiciones de El Niño con la temporada de lluvias. La especialista explicó a RPP que la temperatura del mar presenta anomalías superiores a los cuatro grados, capaces de favorecer precipitaciones importantes en el norte y parte del centro del país.
Tumbes, Piura, Lambayeque y otros sectores del norte peruano figuran entre las zonas que deberán prestar especial atención al incremento de lluvias. Según el pronóstico oficial, las precipitaciones aumentarán progresivamente durante lo que resta de 2026, con episodios localizados de moderada a fuerte intensidad. Este escenario podría elevar el riesgo de inundaciones, huaicos y desbordes en áreas vulnerables.
Pero la preocupación también alcanza a Lima. El ENFEN prevé que los ríos Rímac y Chillón registren caudales superiores a lo normal desde diciembre, mientras que los ríos Tumbes, Chira, Piura, La Leche y Jequetepeque podrían experimentar incrementos desde noviembre. Las autoridades deberán vigilar especialmente las quebradas, zonas ribereñas y sectores expuestos a posibles desbordes.
El calor intenso será otra de las principales consecuencias del fenómeno. El ENFEN advierte que las temperaturas del aire se mantendrán muy por encima de sus valores habituales en toda la costa peruana hasta el próximo verano, con posibilidad de establecer nuevos récords. Estas condiciones podrían afectar las actividades cotidianas y aumentar la exposición de la población a episodios prolongados de calor.
Sin embargo, no todo el territorio peruano enfrentará lluvias abundantes. En sectores de la sierra sur, la sierra centro-oriental y la Amazonía central y sur se pronostican precipitaciones normales o inferiores a lo habitual. Esta situación podría agravar la escasez de agua, afectar la agricultura y generar dificultades para el abastecimiento de poblaciones que dependen de fuentes naturales.
La disponibilidad de agua también genera preocupación. El ENFEN informó que los principales embalses del país se encuentran al 58 ? su capacidad hidráulica nacional, mientras que los reservorios de Tinajones, en Lambayeque, y Paucarani, en Tacna, presentan niveles especialmente bajos para esta época. De mantenerse un déficit de lluvias en algunas regiones, podrían producirse restricciones en el abastecimiento de agua para diferentes actividades.
El sector agrícola y pesquero también podría experimentar cambios importantes. Las temperaturas elevadas y las alteraciones en las lluvias representan riesgos para distintos cultivos. En el ámbito marítimo, el ENFEN continúa evaluando la distribución de especies como la anchoveta, el bonito y otros recursos pesqueros, cuya disponibilidad puede variar debido a las condiciones del océano.
Frente a este panorama, el organismo exhortó a las autoridades nacionales, regionales y municipales a reforzar las acciones preventivas y revisar los escenarios de riesgo de desastres. Entre las medidas prioritarias se encuentran la preparación ante posibles inundaciones, la vigilancia de las cuencas hidrográficas y la planificación de respuestas para proteger a las poblaciones vulnerables.
El ENFEN tiene previsto emitir su próximo comunicado oficial el 30 de octubre de 2026, cuando actualizará sus proyecciones sobre la evolución del fenómeno. Aunque el escenario de magnitud extraordinaria genera preocupación, los especialistas recuerdan que esta clasificación corresponde al calentamiento del mar y no significa automáticamente que todas las regiones sufrirán lluvias o daños de intensidad extraordinaria.
Por ahora, el Perú permanecerá bajo alerta ante un fenómeno que podría prolongarse hasta el otoño de 2027. Las autoridades deberán aprovechar los próximos meses para fortalecer las medidas de prevención, mientras la ciudadanía se mantiene atenta a los avisos oficiales del Senamhi, el ENFEN y el Indeci.