Redacción Limay
LIMAY.PE
Lima, 18 de March de 2025
Actualizado el 18/03/2025 09:54:58 am
Magaly Medina no contuvo su indignación en la última emisión de su programa y lanzó fuertes críticas contra la presidenta Dina Boluarte, el ministro del Interior Juan José Santiváñez y el Congreso de la República. La periodista arremetió contra las autoridades por su inacción ante la creciente ola de delincuencia, evidenciada con el reciente asesinato del cantante Paul Flores, de Armonía 10.
Desde el inicio de su intervención, la conductora dejó clara su frustración con la mandataria. “Estoy harta de tener una mujer con tan poca valentía en el primer cargo del Estado”, declaró, cuestionando el liderazgo de Boluarte. En su opinión, la presidenta ha fallado en tomar medidas firmes contra la criminalidad, dejando al país sumido en el caos.
Medina también arremetió contra el titular del Interior, calificándolo de “incapaz” y asegurando que su gestión no ha logrado frenar el avance de la delincuencia. “Es lamentable ver cómo la inseguridad sigue empeorando mientras las autoridades no hacen nada efectivo”, afirmó, exigiendo acciones concretas.
El Congreso tampoco se salvó de sus críticas. La periodista recordó la interpelación de octubre de 2024 a Santiváñez, donde el hemiciclo lució vacío, reflejando el desinterés de los legisladores por la seguridad ciudadana. “Esas alianzas bajas entre partidos que no quieren perder la mamadera… Esos congresistas angurrientos que nunca en su vida tuvieron nada”, sentenció con dureza.
El asesinato de Paul Flores no solo conmocionó al país, sino que evidenció la falta de control del Gobierno sobre la delincuencia. Medina destacó que la ciudadanía vive con miedo, mientras los criminales operan con total impunidad. La falta de respuestas claras por parte del Ejecutivo y el Congreso ha generado un clima de desesperanza.
Con un mensaje contundente, la periodista dejó claro que la situación es insostenible. La falta de liderazgo de Boluarte, la incapacidad de Santiváñez y la indiferencia del Congreso han convertido al Perú en un país donde la delincuencia parece no tener freno, y donde la población sigue esperando que alguien tome el control antes de que sea demasiado tarde.