redaccion Limay
LIMAY.PE
Lima, 19 de January de 2026
Actualizado el 19/01/2026 11:35:16 am
El presidente interino José Jerí vuelve a estar en el centro de la controversia política a solo tres meses de las Elecciones Generales 2026, tras la difusión de nuevo material que lo vincula con reuniones privadas y no registradas con dos empresarios chinos. Estos encuentros han generado inquietud en diversos sectores del Congreso, donde ya se evalúa la posibilidad de impulsar una nueva censura o vacancia presidencial.
Legisladores de distintas bancadas consideran que la reiteración de este tipo de reuniones, realizadas fuera de los canales oficiales y sin transparencia, podría constituir una falta grave. Para varios congresistas, la situación no solo compromete la imagen del mandatario, sino que debilita la institucionalidad en un contexto político marcado por la cercanía del proceso electoral.
El abogado constitucionalista Alejandro Rospigliosi explicó que el Congreso cuenta con mecanismos claramente establecidos para destituir al presidente interino si se determina que ha incurrido en infracciones constitucionales o en incapacidad moral permanente. “El procedimiento puede iniciarse con una moción de censura o de vacancia, la cual debe cumplir requisitos formales y alcanzar una votación calificada”, precisó.
Rospigliosi advirtió que, si bien el estándar legal es alto, la acumulación de hechos controvertidos puede influir en la decisión política del Parlamento. En ese sentido, señaló que no se evalúa un hecho aislado, sino un patrón de conducta que podría afectar la confianza pública y la gobernabilidad del país.
Desde Palacio de Gobierno, el entorno de Jerí ha defendido los encuentros señalando que se trataron de reuniones de carácter informal y sin compromisos económicos ni decisiones de Estado. Sin embargo, estas explicaciones no han logrado disipar las dudas, especialmente luego de que se conocieran imágenes y testimonios que contradicen versiones previas del Ejecutivo.
La posible censura de José Jerí se da en un momento especialmente sensible, cuando el país se encamina a unas elecciones generales y enfrenta una grave crisis de seguridad. Analistas advierten que una nueva confrontación entre el Ejecutivo y el Legislativo podría incrementar la inestabilidad política, con consecuencias directas en la economía y la confianza ciudadana.