Redacción Limay
LIMAY.PE
Lima, 29 de August de 2024
Actualizado el 29/08/2024 10:28:18 am
No solo generan inseguridad y pánico ante los ciudadanos de a pie, ya que nisiquiera en los paraderos te puedes sentir protegido, debido a que puedes ser víctima de una bala perdida o lo que es peor de una bomba y todo porque ahora las bandas se disputan el cobro de cupos, ya que según estima David Mujica, presidente del gremio de transportistas de Lima, los extorsionadores tienen el control del 40?l transporte público.
Prueba de ello es que ante la aterrada mirada de varios pasajeros y vecinos, dispararon a matar a un chofer, Ruuthnam Berríos Pajuelo que fue asesinado a balazos por dos sicarios en el distrito de Comas,
“Empresa Naranjito, hoy matamos a un chofer, mañana a otro y a otro si le siguen pagando al mostro. Desde hoy no pagarán. Atte. Los que matarán al mostro chonguito”, decía el manuscrito abandonado en la escena del crimen.
La situación es más que preocupante para los transportistas. David Mujica Castillo, vocero de los gremios de transporte público asegura que al menos el 40?l transporte urbano es extorsionado por bandas criminales.
Explica que el método que utilizan estas redes organizadas es la siguiente: ubican primero a la empresa y evalúan sus recursos. Luego, estudian el número de ómnibus que tiene su flota, los recorridos que realizan, las vueltas que dan a diario y finalmente calculan el monto a cobrar. “Por cada bus cobran hasta S/20 diarios”, indica.
Además, afirma que las amenazas no solo son en contra de los choferes y empresarios de transporte, sino también afectan a los usuarios. “Se estima que el 12% viaja en buses concesionados, mientras que el 87%, en buses de transporte público formal”
Las combis informales se han convertido en el objetivo principal de los extorsionadores. Los choferes que recogen pasajeros en el puente Atocongo están obligados a pagar una cuota diaria de 10 soles. Incluso, los sábados y domingos.
La mañana del 9 de abril, frente a los transeúntes, dos sicarios asesinaron en Atocongo a Jorge Nolachagua por no pagar su cuota extorsiva.