redaccion Limay
LIMAY.PE
Lima, 23 de January de 2026
Actualizado el 23/01/2026 10:01:20 am
Han pasado seis años desde la deflagración de gas que sacudió Villa El Salvador y dejó decenas de personas fallecidas, heridas y con secuelas permanentes. Sin embargo, para los sobrevivientes y familiares de las víctimas, el tiempo no ha significado cierre ni alivio, sino una espera prolongada por justicia que aún no llega.
El 23 de enero de 2020, una fuga de gas provocó una potente explosión que convirtió varias cuadras del distrito en una zona de desastre. Casas destruidas, vehículos calcinados y cuerpos con graves quemaduras marcaron una de las tragedias urbanas más dolorosas de los últimos años en Lima.
Hoy, los sobrevivientes relatan que las heridas no son solo físicas. Muchos cargan con cicatrices visibles, tratamientos médicos inconclusos y limitaciones para retomar su vida laboral. Otros enfrentan secuelas psicológicas, como ansiedad y miedo constante, que los acompañan desde aquella tarde trágica.
Los familiares de las víctimas mortales denuncian que los procesos judiciales avanzan lentamente y que, hasta el momento, no existen sanciones firmes que representen una verdadera reparación. Aseguran sentirse olvidados por las autoridades y revictimizados por la burocracia.
Asimismo, cuestionan la falta de responsabilidad clara por parte de las empresas involucradas y del Estado, señalando que las promesas de apoyo y compensación se diluyeron con el paso del tiempo. Para muchos, la tragedia evidenció graves fallas en la supervisión y prevención de riesgos.
Cada aniversario se convierte en un recordatorio doloroso. Con velas, flores y actos conmemorativos, las víctimas insisten en que su lucha no es solo por justicia, sino para evitar que una tragedia similar vuelva a repetirse. “El fuego se apagó ese día, pero el dolor sigue encendido”, señalan.