Redacción Limay
LIMAY.PE
Lima, 26 de November de 2024
Actualizado el 26/11/2024 09:52:36 am
El estado de emergencia decretado hace dos meses en 14 distritos de Lima y Callao para combatir la delincuencia culmina hoy sin resultados convincentes. A pesar de las declaraciones del ministro del Interior, Juan José Santiváñez, sobre una supuesta disminución en los índices de criminalidad, los hechos y cifras oficiales desmienten esta postura.
Un ataque reciente en La Victoria evidencia la gravedad de la situación. Un explosivo fue lanzado contra las oficinas de la empresa de transportes Perú Bus, dejando cinco personas heridas, incluyendo un adulto mayor. Este atentado, atribuido a presuntos extorsionadores, ha generado pánico entre los pasajeros y el personal, además de daños materiales significativos. Los habitantes de la zona aseguran que este tipo de incidentes no ha cesado durante el estado de emergencia.
El ministro Santiváñez afirmó en declaraciones a la prensa que las denuncias por extorsiones han bajado un 4% y que los homicidios muestran una reducción en comparación con 2023. Sin embargo, el analista de datos Juan Carbajal señala que las cifras del Sistema Informático de Denuncias Policiales (Sidpol) contradicen esa afirmación. Según los datos, las denuncias por homicidios entre enero y octubre de 2024 ascendieron a 2,027, superando las 1,915 registradas en el mismo período del año anterior.
Alcaldes de Lima Norte, como Rennán Espinoza de Puente Piedra, han reconocido que en sus jurisdicciones los índices delictivos han disminuido parcialmente, pero insisten en que la percepción de inseguridad sigue siendo alta debido a los crímenes violentos. Espinoza hizo un llamado a la población a denunciar cualquier hecho delictivo, enfatizando la necesidad de un esfuerzo conjunto entre ciudadanos y autoridades.
Mientras tanto, transportistas y líderes vecinales cuestionan la efectividad del estado de emergencia. Exigen la renuncia del ministro Santiváñez y piden medidas más contundentes para abordar la inseguridad. “No podemos seguir viviendo con miedo. Queremos soluciones reales, no solo cifras manipuladas para justificar acciones insuficientes”, expresó un representante de los gremios transportistas.
El caso de Perú Bus es un reflejo de la problemática que enfrenta Lima en materia de seguridad. Aunque las autoridades aseguraron estar investigando el incidente, los ciudadanos temen que el fin del estado de emergencia solo agrave la situación, dejando a muchos distritos en manos de la delincuencia organizada.