Redacción Limay
LIMAY.PE
Lima, 05 de June de 2024
Actualizado el 05/06/2024 09:40:28 am
Su pesadilla aún no termina. Las secuelas del secuestro siguen presente en la vida de Jackeline Salazar, ya que lo vivido no solo le ha generado problemas físicos, debido a los golpes y cortes a los que fue sometida. A ello se suma los problemas psicológicos que tiene producto del gran miedo que le tocó vivir. En sus declaraciones, narró; en un primer escenario recordó aquel 13 de mayo donde empezó la pesadilla cuando fue interceptada en la Panamericana Norte, a la altura de Los Olivos, por una minivan y una moto, que ya la habían seguido desde que salió de su local. Del vehículo bajaron tres delincuentes armados y que portaban chalecos de la Policía, por lo que ella pensó que solo querían robarle su vehículo y abrió la puerta sin problemas, sin embargo, la sacaron a la fuerza y la subieron a la otra unidad. Ya con el corazón bombeando a mil, temiendo lo peor recuerda que la amarraron de pies y manos, la tiraron al piso del vehículo y le pusieron un trapo en la boca. En el segundo escenario le tocó hablar sobre lo vivido en su ‘prisión’ y cómo la maltrataron para neutralizar a su familia y la policía. “(Bryan Yomona Quezada) Recibía llamadas de alguien y me obligaba a mandar audios. Me metía cachetada y golpes en la cabeza. Estaba muy asustada. Quería llorar y no tenía lágrimas. Me metió al baño y comenzó a cortarme el dedo y en la primera cortada dijo que no salía sangre y tenía que cortarme más, me cortó la frente y el cuero cabelludo. Comenzaba a tomarme fotos y me grababa videos”, sostuvo.