redaccion Limay
LIMAY.PE
Lima, 30 de August de 2026
Actualizado el 30/08/2026 07:55:22 am
Lima llega a la próxima temporada de lluvias con una preocupante radiografía de vulnerabilidad. La Autoridad Nacional del Agua (ANA) tiene identificados 119 puntos críticos frente a peligros como inundaciones, erosión fluvial y flujos de detritos, en momentos en que el país permanece atento a la evolución del fenómeno El Niño.
Uno de los principales focos de preocupación es el río Rímac, donde se concentran 17 puntos críticos. En sectores de Chaclacayo, Lurigancho-Chosica y San Juan de Lurigancho existen condiciones que podrían incrementar los daños ante un crecimiento importante del caudal durante episodios de lluvias intensas.
Entre los problemas identificados aparecen la erosión de las riberas, reducción del cauce, viviendas construidas muy cerca del río e infraestructura vulnerable. Estas condiciones pueden convertirse en factores de peligro si las precipitaciones incrementan considerablemente el volumen de agua que desciende hacia Lima.
Más de 2.2 millones de personas bajo riesgo muy alto
Las cifras de CENEPRED elevan todavía más la preocupación. Más de 2.2 millones de personas vivirían en 18 distritos de Lima clasificados con riesgo muy alto de inundación frente a un escenario de lluvias intensas asociadas a El Niño.
El peligro tampoco se limita al desborde de los ríos. Lima cuenta con numerosas quebradas que pueden activarse durante precipitaciones extraordinarias, generando huaicos y flujos de lodo, piedras y otros materiales capaces de afectar viviendas, carreteras, puentes y servicios básicos.
El escenario obliga a mirar especialmente hacia las zonas que históricamente han sufrido inundaciones y huaicos. La limpieza y recuperación de cauces, protección de riberas, mantenimiento de infraestructura y preparación de las poblaciones vulnerables serán fundamentales antes de que comiencen los periodos de mayores precipitaciones.
Con 119 puntos críticos y más de 2.2 millones de personas potencialmente expuestas en zonas de riesgo muy alto, Lima enfrenta una carrera contra el tiempo. La amenaza ya está identificada; ahora el desafío para las autoridades será ejecutar las acciones preventivas necesarias antes de que las lluvias y El Niño pongan nuevamente a prueba a la capital.