redaccion Limay
LIMAY.PE
Lima, 27 de July de 2025
Actualizado el 27/07/2025 12:44:52 pm
El anunciado paro de transportistas para los días 27 y 28 de julio terminó en un sonoro fracaso. Pese a la convocatoria de algunos gremios para salir a protestar por la creciente ola de extorsiones, la mayoría de empresas de transporte decidió seguir operando como de costumbre.
Desde tempranas horas del sábado 27, se constató que los buses circulaban con normalidad, especialmente en zonas claves como la Panamericana Norte, donde incluso se observó una reducida demanda de pasajeros. Muchos limeños simplemente salieron a trabajar, como cualquier otro día.
El general Felipe Monroy, jefe de la Región Policial Lima, señaló que ya se habían preparado para garantizar la seguridad durante las movilizaciones. Afirmó que la Policía Nacional desplegó planes de acompañamiento a los posibles manifestantes para evitar incidentes.
“Aprendemos de nuestros errores”, dijo Monroy en declaraciones a Panamericana. Aseguró que el personal policial fue capacitado y acreditado para actuar de manera eficiente durante este tipo de eventos. Sin embargo, en esta ocasión, no hubo mucho que contener.
Aunque el motivo de la protesta —la inseguridad y la extorsión— es legítimo, la convocatoria careció de fuerza y organización. Varios conductores indicaron no haberse enterado o no confiar en los gremios convocantes. Otros, simplemente optaron por no perder un día de trabajo.
Con este nuevo "paro fantasma", queda en evidencia el desgaste de ciertos movimientos que, aunque con razones válidas, no logran conectar ni movilizar al grueso del sector transporte. Mientras tanto, los ciudadanos siguen esperando soluciones reales a la violencia que golpea a choferes y cobradores en todo el país.