¡Lima se paraliza! Transportistas convocan paro nacional por ola de extorsiones y promesas incumplidas

El transporte urbano en Lima afrontará una jornada crítica este jueves 5 de marzo debido al paro nacional convocado por diversos gremios de transportistas, quienes denuncian el fracaso de las medidas adoptadas para frenar las extorsiones y la violencia que afecta diariamente a conductores y empresas del sector. La protesta es impulsada por organizaciones como ATSUPER y Asotrani, que anunciaron la suspensión de operaciones de miles de unidades entre buses, taxis y vehículos colectivos. Según los dirigentes, la movilización responde a la falta de resultados concretos frente a las amenazas criminales que vienen denunciando desde hace meses. Los representantes del sector señalaron que la denominada ley anti-extorsión no ha podido ejecutarse debido a la ausencia de asignación presupuestaria, lo que —afirman— dejó sin respaldo real las promesas realizadas por el ex presidente Jerí para garantizar seguridad a los transportistas. Como parte de la medida de fuerza, más de 8,000 conductores participarán en una movilización hacia el Congreso de la República y Palacio de Gobierno, donde buscarán presionar a las autoridades para que adopten acciones inmediatas contra las mafias que operan mediante cobros ilegales y amenazas. Los gremios advierten que la inseguridad ha provocado temor generalizado entre choferes, muchos de los cuales aseguran trabajar bajo constantes intimidaciones. Incluso, sostienen que varios compañeros han optado por abandonar sus rutas ante el riesgo de ataques. El paro podría generar serias complicaciones en el desplazamiento de miles de ciudadanos, especialmente durante las horas punta, por lo que se recomienda a la población tomar previsiones y buscar rutas alternativas ante la reducción del servicio de transporte público. Los dirigentes no descartan radicalizar las protestas si el Gobierno no anuncia medidas concretas tras la movilización, mientras el país observa con preocupación un conflicto que refleja el creciente impacto de la inseguridad en uno de los sectores clave para la vida diaria en la capital.


...

redaccion Limay

LIMAY.PE

Lima, 04 de March de 2026

Actualizado el 04/03/2026 11:00:41 am

El transporte urbano en Lima afrontará una jornada crítica este jueves 5 de marzo debido al paro nacional convocado por diversos gremios de transportistas, quienes denuncian el fracaso de las medidas adoptadas para frenar las extorsiones y la violencia que afecta diariamente a conductores y empresas del sector.

 

La protesta es impulsada por organizaciones como ATSUPER y Asotrani, que anunciaron la suspensión de operaciones de miles de unidades entre buses, taxis y vehículos colectivos. Según los dirigentes, la movilización responde a la falta de resultados concretos frente a las amenazas criminales que vienen denunciando desde hace meses.

Los representantes del sector señalaron que la denominada ley anti-extorsión no ha podido ejecutarse debido a la ausencia de asignación presupuestaria, lo que —afirman— dejó sin respaldo real las promesas realizadas por el ex presidente Jerí para garantizar seguridad a los transportistas.

 

Como parte de la medida de fuerza, más de 8,000 conductores participarán en una movilización hacia el Congreso de la República y Palacio de Gobierno, donde buscarán presionar a las autoridades para que adopten acciones inmediatas contra las mafias que operan mediante cobros ilegales y amenazas.

 

Los gremios advierten que la inseguridad ha provocado temor generalizado entre choferes, muchos de los cuales aseguran trabajar bajo constantes intimidaciones. Incluso, sostienen que varios compañeros han optado por abandonar sus rutas ante el riesgo de ataques.

 

El paro podría generar serias complicaciones en el desplazamiento de miles de ciudadanos, especialmente durante las horas punta, por lo que se recomienda a la población tomar previsiones y buscar rutas alternativas ante la reducción del servicio de transporte público.

 

Los dirigentes no descartan radicalizar las protestas si el Gobierno no anuncia medidas concretas tras la movilización, mientras el país observa con preocupación un conflicto que refleja el creciente impacto de la inseguridad en uno de los sectores clave para la vida diaria en la capital.

TAGS RELACIONADOS