redaccion Limay
LIMAY.PE
Lima, 18 de October de 2026
Actualizado el 18/10/2026 04:01:08 am
En medio de la creciente preocupación por los posibles efectos del fenómeno El Niño, el Gobierno peruano aprobó nuevos lineamientos para la identificación, registro y manejo de cadáveres y restos humanos durante emergencias y desastres de gran magnitud. La medida busca establecer mecanismos de coordinación entre las instituciones responsables de atender a las víctimas mortales y garantizar un tratamiento digno a las personas fallecidas.
La disposición fue oficializada este domingo 18 de octubre mediante la Resolución de Secretaría de Gestión del Riesgo de Desastres N.° 005-2026-PCM/SGRD, publicada en el diario oficial El Peruano. El documento, aprobado por la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM), establece orientaciones para organizar la respuesta institucional ante situaciones en las que un desastre provoque múltiples fallecimientos y dificulte la identificación de las víctimas.
La norma fue propuesta por el Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) y tiene como objetivo coordinar el trabajo de las autoridades competentes en la recuperación, identificación y manejo de cuerpos. También busca evitar procedimientos desorganizados que puedan dificultar la ubicación de las personas fallecidas y la entrega de sus restos a los familiares.
Uno de los principales puntos destacados es la importancia de contar con un registro de código único para cada víctima, lo que permitiría mantener un seguimiento adecuado durante los procedimientos de identificación y custodia. Esta medida fue resaltada por Oswaldo Moreno, especialista en gestión del riesgo de desastres, quien explicó en una entrevista con Exitosa que un sistema de registro organizado resulta fundamental cuando se producen emergencias con numerosas víctimas.
Moreno recordó las dificultades que enfrentaron las autoridades después del terremoto de Pisco de 2007, cuando la magnitud de la tragedia evidenció problemas para registrar y organizar el manejo de los cuerpos recuperados. El especialista consideró que disponer de procedimientos previamente establecidos facilitaría el trabajo de las instituciones y permitiría brindar información más precisa a las familias.
Durante sus declaraciones, el experto destacó que las labores de emergencia no deben limitarse únicamente a recuperar los cuerpos, sino que también deben garantizar su identificación, documentación, custodia y destino correspondiente. De esta manera, las familias podrían conocer qué ocurrió con sus seres queridos y recibir información confiable sobre su ubicación.
Los nuevos lineamientos se encuentran vinculados con el Plan Nacional de Operaciones de Emergencia, aprobado en 2022, que contempla la gestión de cadáveres y restos humanos como parte de las acciones de salud durante desastres. Este instrumento también establece procedimientos de respuesta para escenarios extremos, incluidos aquellos que podrían requerir una declaratoria de emergencia nacional de nivel 5.
La aprobación ocurre mientras la Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN) mantiene vigente la alerta por El Niño Costero. Según su comunicado del 16 de octubre, el calentamiento del mar podría mantener una magnitud extraordinaria hasta enero de 2027, con posibles lluvias intensas, inundaciones y desbordes en determinadas regiones del país.
Las zonas del norte peruano, especialmente Tumbes, Piura y Lambayeque, figuran entre las más expuestas a los posibles impactos de las lluvias extraordinarias. No obstante, las autoridades también mantienen vigilancia sobre otros territorios vulnerables a huaicos, movimientos de tierra y desbordes de ríos, por lo que las medidas de preparación deben contemplar diferentes escenarios de emergencia.
Aunque la publicación de estos lineamientos ha llamado la atención por su relación temporal con la alerta climática, la aprobación del protocolo no significa que el Gobierno esté pronosticando una cantidad determinada de fallecidos por El Niño. Se trata de una herramienta preventiva de alcance general que también puede resultar necesaria ante terremotos, inundaciones y otros desastres de gran magnitud.
La efectividad de la nueva disposición dependerá de la capacitación del personal, los recursos disponibles y la coordinación entre las instituciones encargadas de responder a las emergencias. Contar con reglas escritas representa un avance, pero su aplicación requiere que las autoridades estén preparadas para actuar de manera organizada cuando ocurra una tragedia.
Finalmente, el Gobierno dispuso que los lineamientos sean publicados en las plataformas oficiales de la PCM y del Indeci, para que las entidades competentes puedan conocerlos e incorporarlos a sus procedimientos de respuesta. Mientras continúa la vigilancia por El Niño Costero, la prioridad sigue siendo prevenir las pérdidas humanas y fortalecer la capacidad del Estado para proteger a la población frente a posibles desastres.l