Redactor Limay
LIMAY.PE
Lima, 25 de April de 2025
Actualizado el 25/04/2025 10:41:25 am
El pánico se apoderó de un grupo de pasajeros en Ate este viernes, cuando un bus del Corredor Rojo fue interceptado y baleado por presuntos extorsionadores en plena vía pública, a escasos metros del estadio Monumental. El ataque ocurrió cerca de las 6:00 a.m., mientras la unidad avanzaba por el óvalo Huarochirí con pasajeros a bordo.
Dos sujetos en moto intentaron entregar un paquete al conductor del bus, pero ante su negativa, abrieron fuego contra el parabrisas. Milagrosamente, ni el chofer ni los ocupantes del vehículo resultaron heridos. Tras el ataque, el bus se detuvo y se alertó de inmediato a la Policía Nacional del Perú (PNP) y al Serenazgo del distrito.
La Unidad de Desactivación de Explosivos (UDEX) acudió rápidamente a la zona para descartar la presencia de un artefacto explosivo dentro del paquete sospechoso. Lo que hallaron fue una hoja de papel de gran tamaño, cuyo contenido estaría relacionado con amenazas propias de mafias extorsivas y ahora se encuentra bajo investigación.
Este atentado es parte de una preocupante tendencia en Lima, donde grupos delictivos vienen atacando vehículos del transporte público como método de presión para el cobro de “cuotas” ilegales. Sin embargo, es la primera vez que un bus del sistema formal de corredores, gestionado por concesión estatal, se convierte en blanco de este tipo de ataque.
En declaraciones a la prensa, Javier Ávalos, vocero de la Municipalidad de Ate, aseguró que se han entregado todas las imágenes de cámaras de seguridad a las autoridades y que se han activado protocolos de seguridad. A pesar de ello, la comuna aún no ha emitido un pronunciamiento oficial en sus plataformas digitales.
Mientras tanto, el temor crece entre los usuarios del servicio de transporte público. El atentado ha provocado congestión vehicular en la zona y una mayor exigencia por parte de la ciudadanía para que se refuercen las medidas de seguridad y se actúe con contundencia frente a las mafias que operan impunemente en la capital.